Un futuro muy Kiwi Homes

Un futuro muy Kiwi Homes

Un futuro muy Kiwi Homes

Si las macrociudades tuvieron una razón de ser en el pasado, tal vez ahora que atravesamos una pandemia mundial comprobamos que mantenerlas y ampliarlas representa una sinrazón. Ciudades cada vez más pobladas pero menos sanas, saludables y sostenibles a pesar de los grandes avances tecnológicos y en infraestructuras que son innegables.

En consecuencia, vislumbrar a medio y largo plazo una salida más o menos relevante de núcleos urbanos más densos hacia las primeras primeras y segundas coronas de las ciudades o hacia territorios con baja densidad de población con disponibilidad de terreno y a precios asumibles se asoma como una tendencia. Noticias (https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/04/26/economia/1587896815_731201.html) que alertan de que durante el confinamiento ha crecido hasta un 40% la búsqueda de viviendas con acceso exterior (balcón, terraza, jardín …) o que hay un conato de éxodo hacia el mundo rural o semirural (https://elpais.com/economia/2020-05-01/el-exodo-inmobiliario-que-viene-tras-el-virus-de-la-ciudad-al-campo.html), parecen confirmarlo.

Hablando de confirmación de tendencias, el ingeniero informático Josep Maria Ganyet, siempre a la última en las dinámicas y cambios en el mundo digital, hablaba hace unos días en este artículo (https://www.viaempresa.cat/economia/ganyet-coronavirus-prostetic_2122874_102.html?utm_term=Autofeed&utm_medium=Social&utm_source=Twitter#Echobox=1588853813) sobre «conocimiento prostético», es decir, «un conocimiento que alguien nos ha implantado pero que no sabemos que tenemos hasta que lo necesitamos. Hemos sacado lo mejor de nuestro yo digital y nos hemos adaptado a la nueva anormalidad.»

Ya nadie discute que las videoconferencias sustituirán muchas reuniones presenciales. Es cierto que lo íbamos haciendo pero no siempre o no tanto cuando, objetivamente, era más eficiente. Desplazamientos de una hora que objetivamente son innecesarios, cien por cien de clases presenciales cuando una parte importante ya hemos comprobado que se pueden hacer en línea…«La anormalidad no es lo de ahora sino lo de antes. Quizás ahora estamos en la normalidad que debería haber sido siempre y por eso nos hemos adaptado tan deprisa », concluye Ganyet.


Añadamos una posible nueva pandemia en el futuro que sería mucho mejor gestionada y menos perniciosa con un reequilibrio territorial, comunidades de unos cuantos pocos miles de habitantes como mucho y donde, por cierto, las relaciones sociales sean mucho más sólidas y humanas que en las ciudades. Para entender mejor lo que queremos decir y entender el nuevo panorama que viene, nos gustaría destacar dos reflexiones de voces muy alejadas de la construcción, la ingeniería o la informática. Por un lado un ecólogo como Fernando Valladares (https://www.lavanguardia.com/vida/20200509/481027584994/ecologo-receta-naturaleza-contra-virus.html?utm_term=botones_sociales_app&utm_source=social-otros&utm_medium=social) que apunta que en la preservación de la naturaleza – ergo reducir al máximo el impacto medioambiental desbocado por la actividad humana – está mejor antídoto contra el riesgo de pandemias. O la reflexión que nos hace llegar el paleoantropólogo Juan Luís Arsuaga que asegura (https://www.lavanguardia.com/vida/20200509/481018047907/coronavirus-arsuaga-no-tendremos-otra-pandemia-como-esta.html?utm_term=botones_sociales_app&utm_source=social-otros&utm_medium=social ) que «el Covid-19 es un virus muy del siglo XXI que sólo se entiende en el nuevo contexto histórico que vivimos. (…) Es como el virus informático, que es inherente a la informática. Cuando se producen cambios en la sociedad, aparecen problemas nuevos. (…) Esta crisis ha perjudicado mucho a Hollywood, pero no a Netflix. Y es que tal vez, íbamos hacia Netflix y esta crisis lo que ha hecho ha sido anticipar el futuro. Al margen de la tragedia, tal vez esto nos ha servido como reflexión para saber hacia dónde vamos.»

Nosotros desde Kiwi Homes no podemos estar más de acuerdo. Íbamos hacia la construcción modular con certificación energética A y esta crisis lo que ha hecho ha sido anticipar el futuro donde Kiwi Homes ya estaba. Si tuviéramos que aplicar una fórmula o un algoritmo Kiwi Homes no sería nada descabellado combinar estos factores: K como a distancia en KM a la que objetivamente puedo vivir cómodamente en relación a la ciudad gracias a la digitalización, T como al precio del Terreno, R como número de veces que un proyecto de fabricación modular va más Rápido que un de construcción tradicional, C como incremento de Calidad por el proceso de control en la fabricación modular y E como al nivel de Eficiencia y el ahorro que se deriva de disponer de serie de una certificación energética A.

Aunque sea de carácter experimental veámos, si no, el proyecto ‘Oceanix City’ presentado en la ONU (https://www.youtube.com/watch?v=-qqghqxofdA). ¿Demasiado futurista? Quizás no será para mañana pero no se trata de quedarse tanto en la forma como en el fondo. Ya no se hablamos a partir de ahora de atender solamente una demanda de vivienda, seguramente tendremos que atender una demanda de hábitat. De eso va, de crear un hábitat sano y de calidad donde seguramente pasaremos más horas y donde muchos trabajaremos. Por todo ello en Kiwi Homes nos preocupa, aparte de la certificación energética A o de la calidad intrínseca de los componentes de nuestros proyectos, ofrecer unas viviendas modulares con máxima calidad de habitabilidad y acceso al exterior. ¿Calará realmente este nuevo escenario entre usuarios, inversores e ideólogos del bienestar? En Kiwi Homes creemos que sí. De hecho pensamos que viene un futuro muy Kiwi Homes.

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